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Mostrando entradas de abril, 2016

Beata Elena Guerra, apóstol del Espíritu Santo

* Benignísimo Jesús, mandadnos vuestro Espíritu con su Luz, para que seáis mejor conocido.
Mandádnoslo con su Fuego, para que seáis más amado.
Mandádnoslo con sus Dones para que seáis verdaderamente imitado.
Amén.

El Sí de María

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38)
Estas palabras señalan el comienzo de la divina aventura de María. El ángel le acababa de desvelar el proyecto de Dios sobre ella: ser la madre del Mesías. Antes de dar su consentimiento, quiso asegurarse de que ésa fuese verdaderamente la voluntad de Dios y una vez comprendido que eso era lo que Él quería, no dudó un momento y aceptó plenamente. Desde entonces, María siguió abandonándose completamente a la voluntad de Dios, incluso en los momentos más dolorosos y trágicos.
Porque cumplió, no su voluntad sino la de Dios, porque se fió plenamente de lo que Dios le pedía, todas las generaciones la llaman bienaventurada (cf. Lc 1,48) y Ella se realizó plenamente hasta llegar a ser la Mujer por excelencia.

El Espíritu santo intercede por nosotros

El espítitu santo y su presencia en nosotros según san PabloBenedicto XVI

Sabemos lo que nos dice san Lucas sobre el Espíritu Santo en los Hechos de los Apóstoles, al describir el acontecimiento de Pentecostés. El Espíritu pentecostal imprime un empuje vigoroso para asumir el compromiso de la misión para testimoniar el Evangelio por los caminos del mundo. De hecho, el libro de los Hechos de los Apóstoles narra toda una serie de misiones realizadas por los apóstoles, primero en Samaria, después en la franja de la costa de Palestina. Ahora bien, san Pablo, en sus cartas, nos habla del Espíritu también desde otro punto de vista. No se limita a ilustrar sólo la dimensión dinámica y operativa de la tercera Persona de la Santísima Trinidad, sino que analiza también su presencia en la vida del cristiano, cuya identidad queda marcada por él. Es decir, Pablo reflexiona sobre el Espíritu mostrando su influjo no solamente sobre el actuar del cristiano sino sobre su mismo ser. De hecho, dice que…

El nombre de Dios

En el pensamiento Judío, el nombre no es una designación arbitraria o un grupo de sonidos. El nombre nos dice la naturaleza, la esencia, la historia de aquel que es designado con él.
En Éxodo 3, 13-22 Moisés es el primero que pregunta el nombre de DIOS. No pregunta cómo lo debe llamar, sino ¿cómo te llamas? ¿Cuál es tu esencia? Y DIOS le responde: Soy el Eterno.
Cuando en el judaísmo se habla de Chilul Hashem, "la profanación del nombre de DIOS", no es un daño a la forma de pronunciar el Nombre, es un daño a la reputación del Ser, por eso los judíos están llamados al Kidush Hashem o a "Santificar el nombre" al igual que todo Cristiano.

Señor, Tú me conoces mejor de lo que yo me conozco a mí mismo

Señor, Tú me conoces mejor de lo que yo me conozco a mí mismo. Tu Espíritu empapa todos los momentos de mi vida.
Gracias por tu gracia y por tu amor que derramas sobre mí. Gracias por tu constante y suave invitación a que te deje entrar en mi vida.

Todo empezó con un ángel y una muchacha

La narración de Lucas  Todo empezó con un ángel y una muchacha. El ángel se llamaba Gabriel. La muchacha María.  Y los dos estaban desconcertados.
Ella porque no acababa de entender lo que estaba ocurriendo. El, porque entendía muy bien que con sus palabras estaba empujando el quicio de la historia y que allí, entre ellos, estaba ocurriendo algo que él mismo apenas se atrevía a soñar.

Y les dijo: vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva...

Salir al encuentroManuel Rodriguez Diaz.

Jesús siempre sale al encuentro (He 9, 3-6) (Mt 4, 18-20), él nos llama hoy como llamó a sus discípulos ayer, para luego enviarlos a los caminos, los pueblos y las naciones. Dijo: Vayan... (Mc 16, 15) no dijo pongan un cartel y siéntense a esperar.
Un apostolado vivo, rico, dinámico, auténtico, lleno de Dios, tiene que estar en todas partes; en cada espacio, comunidad y rincón. Que sea una luz, un aliento, una esperanza allí mismo donde esté.

10 citas bíblicas sobre la libertad

Todo es lícito, mas no todo es conveniente. Todo es lícito, mas no todo edifica. (1 Corintios 10, 23)

Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad. (2 Corintios 10, 17)

El espíritu santo es fuente de unidad

P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
1. Dios es comunidad. En el A. T., Dios se manifiesta por medio de su Palabra (Sabiduría) y de su Espíritu. Con ellos crea, se revela, actúa en la historia de la salvación, suscita Jueces, Reyes, Profetas... Jesús nos ha revelado el misterio de la Santísima Trinidad. El Padre, la Palabra y el Espíritu forman la comunidad original. Dios, desde siempre, es donación y acogida. El Espíritu Santo es el «vinculum caritatis», la posibilidad de diferenciación y de relación entre el Padre y el Hijo. «Sólo se vencerán las odiosas divisiones de este mundo contemplando la Unidad de la Trinidad» (S. Sergio).