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Mostrando entradas de enero, 2016

Como semilla de mostaza

Por: Manuel Rodriguez Diaz.

Dice el Evangelio según San Marcos: “El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo” (Marcos 4, 26-27)
Muchas veces hemos sembrado la semilla de una idea, de un proyecto que anhelamos llevar a cabo, de algo que sentimos es un llamado a la acción; sin embargo, la impaciencia nos atormenta y lo que sembramos con las manos no lo dejamos brotar, mirando una y otra vez si ya germina, si ya se asoma, regando una y otra vez con el agua de la inquietud hasta que ahogamos la semilla y la perdemos para siempre. 
Eso ocurre por creer que todo depende de nosotros, por depositar toda la confianza en nuestras capacidades y no reconocer que nuestro Padre ha dispuesto todo, el orden perfecto de Su creación es inalterable y es en Él donde debe residir nuestra confianza.

La hija de Sión

Por SS Juan Pablo II.
1. La Biblia usa con frecuencia la expresión hija de Sión para referirse a los habitantes de la ciudad de Jerusalén, cuya parte histórica y religiosamente más significativa es el monte Sión (cf. Mi 4, 10­13; So 3, 14­18; Za 2, 14; 9, 9­10).
Esta personalización en femenino hace más fácil la interpretación esponsal de las relaciones de amor entre Dios e Israel, señalado a menudo con los términos novia o esposa.
La historia de la salvación es la historia del amor de Dios, pero en ocasiones también de la infidelidad del ser humano. La palabra del Señor reprocha a menudo a la esposa­pueblo el hecho de haber violado la alianza nupcial establecida con Dios: «Como engaña una mujer a su compañero, así me ha engañado la casa de Israel» (Jr 3, 20) e invita a los hijos de Israel a acusar a su madre: «¡Acusad a vuestra madre, acusadla, porque ella ya no es mi mujer, y yo no soy su marido!» (Os 2, 4).
¿En qué consiste el pecado de infidelidad con el que se mancha Israel, la espos…

10 citas bíblicas sobre la envidia

Pues donde existen envidias y espíritu de contienda, allí hay desconcierto y toda clase de maldad. (Santiago 3, 16)

El corazón manso es vida del cuerpo; la envidia es caries de los huesos. (Proverbios 14, 30)

Pero si tienen en su corazón amarga envidia y espíritu de contienda, no se jacten ni mientan contra la verdad. (Santiago 3, 14)

Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna

Y este es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad.
1 Juan 1, 5-6

Oración por Venezuela

Jesucristo, Señor Nuestro,
acudimos a ti en esta hora de tantas necesidades
en nuestra patria.

Nos sentimos inquietos y esperanzados,
y pedimos la fortaleza como don precioso de tu Espíritu.

Anhelamos ser un pueblo identificado con el respeto a
la dignidad humana, la libertad, la justicia
y el compromiso por el bien común. 
Como hijos de Dios,
danos la capacidad de construir la convivencia fraterna,
amando a todos sin excluir a nadie,
solidarizándonos con los pobres
y trabajando por la reconciliación y la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo y el encuentro,
para que juntos construyamos la civilización del amor
a través de una real participación y la solidaridad fraterna.
Tú convocas como nación y te decimos:
Aquí estamos Señor, junto a nuestra Madre, María de Coromoto,
para seguir el camino emprendido
y testimoniar la fe de un pueblo
que se une a una nueva esperanza.

Por eso todos juntos decimos: ¡Venezuela!
¡Vive y camina con Jesucristo, Señor de la historia!
Amén

Conferencia Episco…

Marian Anderson - Ave María

Marian Anderson, contralto estadounidense. (Filadelfia, 1902 - Portland, 1993) 

La lección del leproso: Si quieres, puedes limpiarme

Por Manuel Rodriguez Diaz.
Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: "Si quieres, puedes limpiarme." (Marcos 1, 40) 
Señor dame, Señor hazme, Señor concédeme; yo quiero esto, yo quiero aquello, yo, yo, yo… así es nuestro pensamiento tantas veces; nuestra lógica, nuestro comportamiento. Yo soy, yo hago, yo tengo, yo quiero, yo sé. 
El leproso, el paria, el último de los últimos, el pobre entre los pobres de Galilea nos sigue dando una lección. Quiere curarse, quiere estar limpio, quiere volver a ser aceptado entre suyos, quiere sentirse vivo y humano otra vez; pero él pone, en primer lugar el querer del Señor. Señor, si quieres seré limpio, si quieres estaré sano, extiendo mi mano a ti y lo que Tú quieras darme, eso será. 
Así como el amor que le damos a Dios viene ya dado por ese mismo Dios, el seguimiento a la persona de Jesús es la respuesta al llamado que Él mismo hace; no se trata de un acto de nuestra voluntad. Él sana, restaura, nos llama, n…

¿Quién es ese Dios, tan inseguro, que necesita que lo alaben y lo amen?

Por Manuel Rodriguez Diaz.
“Nosotros amemos, porque él nos amó primero”, nos dice San Juan (1 Jn 4, 19) y es que sin el amor de Dios nada somos y en su amor todo lo podemos ser.

Muchos han preguntado, desafiantes: ¿Quién es ese Dios, tan inseguro, que necesita que lo alaben y lo amen? – Dios no necesita de mi amor  porque mi amor no es mío, es suyo. Dios no necesita que lo alabe; yo necesito alabarlo
“Si alguno dice: "Amo a Dios", y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve”, continua la primera carta de San Juan.(1 Jn 4, 20)

Palabras de Verdad, incómodas y difíciles de aceptar interiormente. Si digo que amo a Dios y odio a mi hermano, miento. Si digo que le sirvo a Dios y no le sirvo a mi prójimo, miento. Si digo: yo voy a la Iglesia para servirle al Señor y no la comunidad ni mucho menos al cura, entonces MIENTO con mayúsculas y con soberbia desbordante. Pero, ¿a quién le estoy mintiendo?  ¿A ese …

Carta a los Artistas

Por San Juan Pablo II



 A los Artistas,  a los que con apasionada entrega buscan nuevas « epifanías » de la belleza  para ofrecerlas al mundo a través de la creación artística.
« Dios vio cuanto había hecho, y todo estaba muy bien » (Gn 1, 31).
El artista, imagen de Dios Creador
1. Nadie mejor que vosotros, artistas, geniales constructores de belleza, puede intuir algo del pathos con el que Dios, en el alba de la creación, contempló la obra de sus manos. Un eco de aquel sentimiento se ha reflejado infinitas veces en la mirada con que vosotros, al igual que los artistas de todos los tiempos, atraídos por el asombro del ancestral poder de los sonidos y de las palabras, de los colores y de las formas, habéis admirado la obra de vuestra inspiración, descubriendo en ella como la resonancia de aquel misterio de la creación a la que Dios, único creador de todas las cosas, ha querido en cierto modo asociaros.
Por esto me ha parecido que no hay palabras más apropiadas que las del Génesis para come…

10 citas bíblicas sobre la Eucaristía

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Quien coma de este pan, vivirá eternamente, y el pan que Yo daré es mi misma carne para la vida del mundo. (Juan 6, 51-52)
Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomen, coman, éste es mi cuerpo." Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: "Beban de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados. (Mateo 26, 26-28)
Yo Soy el Pan de Vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre, el que cree en mí nunca tendrá sed (Juan 6, 35)
Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo. (1 Corintios 11, 19)
“Pues cada vez que coman este pan y beban de este cáliz, anuncian la muerte del Señor, hasta que venga” (1 Corintios 11, 26)