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Mostrando entradas de mayo, 2014

¿No sería mejor bajar un poco el nivel y no ser tan cristianos? «No»

religionenlibertad.com “Su tristeza se cambiará en alegría”. Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta este viernes de final de mayo.

La alegría de los cristianos, dijo el Papa, es “alegría en esperanza”. San Pablo era muy valiente, porque tenía la fuerza del Señor, señaló el Papa comentando las lecturas. Ciertamente, observó, algunas veces también el Apóstol de las Gentes tenía miedo.

Nos sucede a todos nosotros en la vida – añadió – que tengamos un poco de miedo”.

Y nos preguntamos – dijo el Papa – si “no sería mejor bajar un poco el nivel y no ser tan cristianos y buscar un compromiso con el mundo”.

Pero Pablo – prosiguió – sabía que cuanto “él hacía no les gustaba a los judíos ni a los paganos”, pero no se detiene y por eso debe soportar problemas y persecuciones. Y esto – agregó Francisco – “nos hace pensar en nuestros miedos, en nuestros temores”.

A…

Didajé - Enseñanza de los Doce Apóstoles - (III)

Enseñanza de los Doce Apóstoles
(« Didaché » o « Didajé » o « Didakhé »)  

4. Fórmulas para la cena eucarística.
En lo que toca a la acción de gracias, la haréis de esta manera: Primero sobre el cáliz: Te damos gracias, Padre nuestro, por la santa viña de David tu siervo, la que nos diste a conocer a nosotros por medio de Jesús, tu siervo. A ti la gloria por los siglos.
Luego sobre el trozo (de pan): Te damos gracias, Padre nuestro, por la vida y el conocimiento, que nos diste a conocer por medio de Jesús tu siervo. A ti la gloria por los siglos. Como este fragmento estaba disperso sobre los montes, y reunido se hizo uno, así sea reunida tu Iglesia de los confines de la tierra en tu reino. Porque tuya es la gloria y el poder, por Jesucristo, por los siglos.
Que nadie coma ni beba de vuestra comida de acción de gracias, sino los bautizados en el nombre del Señor.
Después de saciaros,daréis gracias así: Te damos gracias, Padre santo, por tu santo nombre que hiciste morar en nuestros coraz…

Didajé - Enseñanza de los Doce Apóstoles - (II)

Enseñanza de los Doce Apóstoles
(« Didaché » o « Didajé » o « Didakhé »)  
2. El bautismo.
En lo que se refiere al bautismo, tenéis que bautizar así: Habiendo dicho todas estas cosas, bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y el Espíritu Santo, en agua viva. Si no tienes agua viva, bautiza con otra agua. Si no puedes con agua fría, hazlo con caliente. Si no tienes ni una ni otra, derrama agua sobre la cabeza tres veces, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Antes del Bautismo, ayunen el bautizante y el bautizando y algunos otros que puedan. Pero al bautizando le ordenarás que ayune uno o dos lías antes 
(Didajé cap. 7).
3. Ayuno y oración.
No ayunaréis juntamente con los hipócritas, que ayunan el segundo y el quinto día de la semana. Vosotros ayunaréis el día cuarto y el de la preparación. 
Tampoco hagáis vuestra oración como los hipócritas, sino, como lo mandó el Señor en el Evangelio, así oraréis: Padre nuestro... Oraréis así tres veces al día (Didajé cap. 8).

Didajées …

Didajé - Enseñanza de los Doce Apóstoles -

Didajées una palabra griega que significa «enseñanza» y con la que se suele conocer abreviadamente la obra llamada «Instrucción del Señor a los gentiles por medio de los doce Apóstoles» o también «Instrucciones de los Apóstoles». Es una colección de normas morales, litúrgicas y de organización eclesiástica. Tenía tal prestigio en la antigüedad, que Eusebio de Cesarea tuvo que hacer notar que no se trataba de un escrito canónico. Sin embargo, después se perdió, y no fue recuperada hasta finales del siglo XIX, cuando se encontró en un códice griego del siglo XI del patriarcado de Jerusalén. Es uno de los escritos más venerables que nos ha legado la antigüedad cristiana. Baste decir que su composición se data en torno al año 70; casi contemporáneamente, por tanto, a algunos libros del Nuevo Testamento.


Enseñanza de los Doce Apóstoles
(« Didaché » o « Didajé » o « Didakhé »)

1. Instrucción moral. Hay dos caminos, el de la vida y el de la muerte, y grande es la diferenci…

Vivifícame con tu palabra (Salmo 119,37)

A ustedes los llamo amigos (Juan 15,9-17)

Lectura del santo Evangelio según san Juan
Gloria a ti, Señor

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.   Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. 
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen …

Orar con los salmos

Señor, apiádate de mí. (Salmo 57) El Señor es mi luz y mi salvación, ¿quién me hará temblar? (Salmo 27) 
Acuérdate, Señor, que tu amor y tu ternura son eternos. (Salmo 25) Busca en Dios tu alegría y Él te dará cuanto deseas. (Salmo 37)
Misericordia, Señor, hemos pecado. (Salmo 51) Crea en mí, Señor, un corazón puro. (Salmo 51)
No me alejes, Señor, lejos de ti. (Salmo 51) El Señor es fiel a su palabra. (Salmo 146)
Señor, que no seamos sordos a tu voz. (Salmo 95) Señor, tú eres mi esperanza. (Salmo 71) El Señor es mi defensa. (Salmo 3) 
Protégeme, Señor, porque te amo. (Salmo 86) El corazón me dice que te busque. (Salmo 27) 
No me abandones ni me dejes solo. (Salmo 27) El Señor es mi pastor, nada me falta. (Salmo 23)
Nada temo porque tú estás conmigo. (Salmo 23) Señor, tu amor perdura eternamente. (Salmo 138) 
Qué agradable, Señor, es tu morada. (Salmo 84) A quien en Él confía, Dios lo salva. (Salmo 37) 
Tú eres, Señor, nuestro refugio. (Salmo 90) Nuestra vida es tan breve como un sueño. (Salmo 9…