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Mostrando entradas de julio, 2012

...se parece a un tesoro escondido en un campo (Mt 13,44-46)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra”.

El me levantará - Gladys Garcete

¿De dónde salió esta cizaña? (Mt 13,24-30)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo En aquel tiempo Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: “El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras los trabajadores dormían, llegó un enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció también la cizaña. Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo: ‘Señor, ¿qué no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, salió esta cizaña?’ El amo les respondió: ‘De seguro lo hizo un enemigo mío’. Ellos le dijeron: ‘¿Quieres que vayamos a arrancarla?’ Pero él les contestó: ‘No. No sea que al arrancar la cizaña, arranquen también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla; y luego almacenen el trigo en mi granero’”.

La soledad, compañera de la vida

La soledad está en nuestras vidas, pero hay que saber amarla. Nos llevará al encuentro con Dios que llenará nuestras vidas porque El es todo amor. 
Ma Esther De Ariño

La soledad es un sentimiento que nos llena el alma de un silencio frío y oscuro si no la sabemos encauzar. Hay rostros surcados de arrugas, de piel marchita, de labios sin frescura, de ojos empequeñecidos, turbios y apagados que nos hablan por si solos de la soledad. Si sus voces nos llegaran nos dirían de su cansancio, de su miedo, pero sobre todo de su soledad....

Pero no hace falta que seamos ancianos para que en la vida nos acompañe la soledad.

La soledad del sacerdote, aún los más jóvenes, con sus votos de obediencia, pobreza y castidad, pero a veces es más dura la soledad de su propio corazón, que aunque ayudado por la Gracia de Dios no deja de ser humano. Tienen que consolar a los seres que llegan hasta ellos con sus penas, con sus problemas pero su corazón no puede aferrarse a ninguna criatura de la t…

El Señor es mi pastor - Hermana Glenda

busca la paz y sigue tras ella (Salmo 34,14-19)

Apártate del mal y practica el bien, busca la paz y sigue tras ella.
Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor...
Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias.
El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos.

La hija de Herodías (Marcos 6, 19-29)

Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía,
porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía.
Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea.        La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras y te lo daré».
Y le aseguró bajo juramento: «Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella fue a preguntar a su madre: «¿Qué debo pedirle?». «La cabeza de Juan el Bautista», respondió esta.
La joven volvió rápidamente adonde estaba el rey y le hizo este pedido: «Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla.
En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan.
El guardia fue a …

Echa tu pan a la superficie del mar (Eclesiastés 11)

11,1: Echa tu pan a la superficie del mar, al cabo del tiempo lo recobrarás;11,2: divídelo en siete o en ocho partes, porque no sabes las desgracias que pueden suceder en la tierra.11,3: Si las nubes van llenas, descargan la lluvia sobre el suelo. Caiga al sur o hacia el norte, el árbol queda donde ha caído.11,4: Tanto mirar los vientos, que no se siembra; tanto mirar las nubes, que no se cosecha.11,5: Así como no sabes cómo el aliento de vida entra a los miembros en el seno de la mujer embarazada, tampoco puedes entender las obras de Dios, que lo hace todo.11,6: De mañana siembra tu semilla y no dejes que los brazos descansen hasta la tarde, porque no sabes cuál de las dos siembras resultará o si las dos tendrán igual éxito.11,7: Dulce es la luz y los ojos disfrutan viendo el sol.11,8: Pero por muchos años que viva el hombre, y los disfrute todos, debe recordar que los años oscuros serán muchos y que todo lo que viene es pura ilusión.11,9: Disfruta, muchacho, mientras eres j…

Catena Legionis

Antífona. ¿Quién es Esta que va subiendo cual aurora naciente, bella como la luna, brillante como el sol, terrible como un ejército formado en batalla?

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso
ha hecho obras grandes por mí;
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles,
de generación en generación.

Él hace proezas con brazo;
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
- como lo había prometido a nuestros padres -
en favor de Abrahán y su descendencia
por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Esp…

Manda la LLuvia (Joan Sanchez & Rio Poderoso)

porque es eterno su amor (Salmo 136, 1-9)

136,1: Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor.
136,2: Den gracias al Dios de los dioses, porque es eterno su amor.
136,3: Den gracias al Señor de señores, porque es eterno su amor.
136,4: Al único que hace grandes maravillas, porque es eterno su amor.
136,5: Al que hizo el cielo con maestría, porque es eterno su amor.
136,6: Al que asentó la tierra sobre las aguas, porque es eterno su amor.
136,7: Al que hizo las grandes luminarias, porque es eterno su amor.
136,8: El sol, para regir el día, porque es eterno su amor.
136,9: La luna y estrellas, para regir la noche, porque es eterno su amor.

Yo los envío como ovejas entre lobos (Mateo 10,16-23)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “Yo los envío como ovejas entre lobos. Sean, pues, precavidos como las serpientes y sencillos como las palomas. Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes. El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Yo les aseguro que no alcanzarán a recorrer todas las ciudades de I…

Salmo 1

1,1: Dichoso
quien no acude a la reunión de los malvados
ni se detiene en el camino de los pecadores
ni se sienta en la sesión de los arrogantes;
1,2: sino que su tarea es la ley del Señor
y susurra esa ley día y noche.

1,3: Será como un árbol plantado junto al río,
que da fruto a su tiempo,
su fronda no se marchita;
en todo lo que hace, prospera.

1,4: No sucede así con los malvados,
serán como paja que lleva el viento.
1,5: Por eso los malvados no se levantarán en el tribunal,
ni los pecadores en la asamblea de los justos.
1,6: Porque el Señor se ocupa del camino de los justos,
pero el camino de los malvados se disolverá.

Con sólo tocar su manto, me curaré (Mt 9,18-26)

Lectura del santo evangelio según san Mateo En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: “Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir”. Jesús se levantó y lo siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: “Con sólo tocar su manto, me curaré”. Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: “Hija, ten confianza; tu fe te ha curado”. Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer. Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: “Retírense de aquí. La niña no está muerta; está dormida”. Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región

Gota a gota, el agua perfora la roca

Entre los judíos, las palabras que se pronuncian en los brindis siempre son las mismas:” Le chaim!” o “L´chaim!” que viene a significar: “¡A la vida!” o “¡Por la vida!” Eso es lo que debe brotar de nuestro corazón: celebrar la vida, defenderla celebrándola y reclamando su protección en toda circunstancia.

A veces los ejemplos y analogías nos ayudan a ver claro. Hablemos de nuestro vecino Plutón. Podemos "legislar", con una amplia o escuálida mayoría de votos de astrónomos, que el bueno de Plutón no es un planeta (ya lo hemos hecho). Podemos "decidir" en un parlamento mundial que Plutón es plano, como la Tierra era considerada hace siglos. Podemos "decidir" que es un asteroide, un meteorito desmesurado o un pro-planeta que oposita a recuperar su status. Pero lo que no puede hacer ningún parlamento es mover a Plutón de su órbita, ni modificar su tamaño.

Así sucede con la vida. La vida humana "es" tal desde la concepción, aunque se leg…

Sígueme (Mt 9,9-13)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?” Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Levántate y anda (Mt 9,1-8)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad. En esto, trajeron a donde él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados”.  Al oír esto, algunos escribas pensaron: “Este hombre está blasfemando”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados’, o decir ‘Levántate y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados,—le dijo entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.  El se levantó y se fue a su casa. A ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.

La Iglesia. Una. Santa, católica y apostólica (Fernando Casanova)

Salmo 37, 1-6

37,1: No te enojes por causa de los malvados,
no envidies a los que cometen injusticias,
37,2: porque pronto se secarán como hierba
y como césped verde se marchitarán.
37,3: Confía en el Señor y haz el bien,
habita en la tierra y sáciate de sus riquezas;
37,4: deléitate en el Señor
y cumplirá lo que pide tu corazón.
37,5: Encomienda al Señor tu camino,
confía en él, y él actuará:
37,6: Hará brillar tu justicia como la aurora,
tu derecho como el mediodía.