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La esperanza de tener esperanza

«Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.» (Juan 20, 13)
Ella llora el no saber dónde está el Señor, a dónde lo han llevado, quién se lo ha quitado. Se trata entonces de un dolor que puede identificar, que tiene una razón evidente, un porqué. Más allá del pesar persiste una certeza: si lo busca habrá de hallarlo nuevamente. Pero existe un dolor que tal vez sea más grande; un dolor sin esperanza, un dolor que es un vacío que no se sabe cómo llenar. Un dolor inmenso cuyo origen no se puede identificar con los sentidos; es el abandono de los que viven como anestesiados por los poderes efímeros del mundo.

Hoy son millones y millones los que han perdido el camino y no lo saben, les han quitado la oportunidad de escuchar una voz, una palabra, que les haga saber que no son veletas al viento, que son hijos de un padre que los ama, que tienen a quien recurrir. El Señor que da la vida por ellos.

Buscan al Señor y no saben que l…

Ser feliz en Navidad

Si te sientes feliz en Navidad, no te extrañes.
Tienes derecho y razón de ser feliz. Si en Navidad sientes deseos de hacer las paces con todo el mundo, hazlo sin dudar.
Los ángeles te lo indican: Paz a los hombres de buena voluntad. Si tienes deseos de hacer las paces con Dios en Navidad, ¿por qué esperar?
Es el momento más adecuado. No todos los días sientes los mismos deseos. Es mejor pedir perdón a un Niño que a un Hombre.
Mejor acudir al tribunal de la Misericordia que al de la Justicia. Si te sientes triste en Navidad, no has entendido.

La Virgen de Guadalupe

Oración de S. S. Juan Pablo II a la Virgen de Guadalupe
¡Oh Virgen Inmaculada
Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia!
Tú, que desde este lugar manifiestas
tu clemencia y tu compasión
a todos los que solicitan tu amparo;
escucha la oración que con filial confianza te dirigimos,
y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia,
Maestra del sacrificio escondido y silencioso,
a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,
te consagramos en este día todo nuestro ser y todo nuestro amor.
Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos,
nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos;
ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado,
Señora y Madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo
el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia:
no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas,

¿Qué Hizo Jesús Por Mí?

Dejó la Eternidad y vivió en el Tiempo para que yo pudiera dejar el
Tiempo y vivir en la Eternidad.

Dejó al Padre Eterno en toda Su Gloria para hacerse hombre y dar a
conocer la supremacía del Padre sobre toda la humanidad.

Él vino como un siervo humilde para reparar el daño de los que dicen,
"no serviré". Fue manso de corazón y le dio todo el crédito al Padre
por todo lo que hizo y ofreció su humillación voluntaria como una
expiación por mi orgullo y mi espíritu de independencia.

Él era el Maestro de todos pero nunca obligó a alguno a seguirlo.

Su humildad era tan grande, que entendió el odio de Sus enemigos y le
pidió a Su Padre que los perdonase.

Él gobernó toda la creación y sin embargo se sujetó a José y María
como un hijo obediente.

Estaba feliz de ser considerado un carpintero inculto, aún cuándo Él
había creado el mundo entero.

Se puso en manos de dos personas que Él había creado porque vio la
voluntad de su Padre en sus órdenes.

La confesión de San Patricio

¿De dónde vino esta sabiduría que no fue mía, yo que ni sabía el número de los días ni tuve conocimiento de Dios? ¿De dónde vino el don tan grande y tan sano de conocer o, mejor dicho, de amar a Dios, aun si se me perdiera la patria y la familia?
1 Yo, Patricio, pecador, un campesino muy sencillo, el menos importante de todos que tienen fe y, para muchos, lo más despreciable, soy hijo de Calpurnius, diácono, hijo del difunto sacerdote Potitus de la comarca de Bannven Taburniae. Él tuvo una pequeña casa cerca de donde estuve raptado. En aquel entonces tuve dieciséis años de edad. De hecho, no conocí al verdadero Dios y fui llevado al cautiverio en Irlanda con muchos miles de personas, tal como lo merecíamos, por habernos alejado de Dios. Ni guardamos sus mandos, ni obedecíamos a nuestros sacerdotes, quienes nos acordaban de nuestra salvación. Y el Señor nos dejó caer la ira de su ser y nos desparramó entre muchas naciones, aún hasta los extremos del mundo donde yo, en mi pequeñez, me…

Los fieles difuntos

"Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios."   -San Agustín
Las tres Iglesias: Se llama Iglesia a la asociación de los que creen en Jesucristo. La Iglesia se divide en tres grupos. Iglesia triunfante: los que ya se salvaron y están en el cielo (los que festejamos ayer). Iglesia militante: los que estamos en la tierra luchando por hacer el bien y evitar el mal. E Iglesia sufriente: los que están en el purgatorio purificándose de sus pecados, de las manchas que afean su alma.

El Catecismo de la Iglesia Católica, publicado por el Papa Juan Pablo II en 1992, es un texto de máxima autoridad para todos los católicos del mundo y dice cinco cosas acerca del Purgatorio:

Los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (1030).
La Iglesia llama P…

Santa Teresa de Jesús (Teresa de Ávila)

Nació en Ávila, España, el 28 de marzo de 1515.
Su nombre, Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de Alonso Sánchez de Cepeda y Beatriz Dávila Ahumada. En su casa eran 12 hijos. Tres del primer matrimonio de Don Alonso y nueve del segundo, entre estos últimos, Teresa. Escribe en su autobiografía: "Por la gracia de Dios, todos mis hermanos y medios hermanos se asemejaban en la virtud a mis buenos padres, menos yo".
De niños, ella y Rodrigo, su hermano, eran muy aficionados a leer vidas de santos, y se emocionaron al saber que los que ofrecen su vida por amor a Cristo reciben un gran premio en el cielo. Así que dispusieronse irse a tierras de mahometanos a declararse amigos de Jesús y así ser martirizados para conseguir un buen puesto en el cielo. Afortunadamente, por el camino se encontraron con un tío suyo que los regresó a su hogar. Entonces dispusieronse construir una celda en el solar de la casa e irse a rezar allá de vez en cuando, sin que nadie los molestara ni los distrajese.

 
Palabras de Agua y Luz
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"Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva." Juan 4,10 https:...
 

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