Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2012

No te engañes a ti mismo

Isaías 55

1 ¡Oh, todos los sedientos, id por agua, y los que no tenéis plata, venid, comprad y comed, sin plata, y sin pagar, vino y leche!
2 ¿Por qué gastar plata en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia?Hacedme caso y comed cosa buena, y disfrutaréis con algo sustancioso.
3 Aplicad el oído y acudid a mí, oíd y vivirá vuestra alma.Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y fieles promesas hechas a David.
4 Mira que por testigo de las naciones le he puesto, caudillo y legislador de las naciones.
5 Mira que a un pueblo que no conocías has de convocar, y un pueblo que no te conocía, a ti correrá por amor de Yahveh tu Dios y por el Santo de Israel, porque te ha honrado.
6 Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.
7 Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.
8 Porque no son mis pensamientos vuestros…

Hna. Glenda - No juzgues

Lucas 6

1 Sucedió que cruzaba en sábado por unos sembrados; sus discípulos arrancaban y comían espigas desgranándolas con las manos.
2 Algunos de los fariseos dijeron: "¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado?"
3 Y Jesús les respondió: "¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban,
4 cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?"
5 Y les dijo: "El Hijo del hombre es señor del sábado."
6 Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca.
7 Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle.
8 Pero él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: "Levántate y ponte ahí en medio." El, levantándose, se puso allí.
9 Entonces Jesús les dijo: &quo…

Ex protestante - "Para mi el rosario era la mayor herejía"

Anunciar la buena nueva con títeres y marionetas

Iván y Valeria están casados y desde hace varios años trabajan en el ámbito de la comunicación. Se conocieron en la universidad y pronto se dieron cuenta que habían vivido una infancia similar. Ambos habían disfrutado los años de su niñez entre títeres y marionetas: Valeria inventando historias que, muñecos en mano, presentaba en un teatrillo a su madre, su primer y más entusiasta público; e Iván presentando grandes espectáculos en el sótano de su casa convertido en teatro, ante las carcajadas de su abuelo y los aplausos de los niños de su barrio, quienes pagaban con canicas su entrada a la función.

El ingreso a la universidad hizo que Iván y Valeria se centraran en cosas más serias. Con el tiempo entraron en un canal de televisión en el que realizaban un trabajo muy prometedor, pero que no les llenaba el alma. Y entonces, el corazón comenzó a latir con insistencia, recordándoles la alegría de los años de la infancia: ¿Por qué no cambiar de rumbo y dedicar todos sus talentos a algo qu…

Maestro, que yo pueda ver

"Llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!". Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten piedad de mí!". Jesús se detuvo y dijo: "Llamadlo". Entonces llamaron al ciego y le dijeron: "¡Ánimo, levántate! Él te llama". Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él. Jesús le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?". Él le respondió: "Maestro, que yo pueda ver". Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado". En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino." (Marcos 10, 46 - 52)

Isaías 64

1 como prende el fuego en la hojarasca, como el fuego hace hervir al agua - para dar a conocer tu nombre a tus adversarios, y hacer temblar a las naciones ante ti,
2 haciendo tú cosas terribles, inesperadas. (Tú descendiste: ante tu faz, los montes se derretirán.)
3 Nunca se oyó.No se oyó decir, ni se escuchó, ni ojo vio a un Dios, sino a ti, que tal hiciese para el que espera en él.
4 Te haces encontradizo de quienes se alegran y practican justicia y recuerdan tus caminos.He aquí que estuviste enojado, pero es que fuimos pecadores; estamos para siempre en tu camino y nos salvaremos.
5 Somos como impuros todos nosotros, como paño inmundo todas nuestras obras justas.Caímos como la hoja todos nosotros, y nuestras culpas como el viento nos llevaron.
6 No hay quien invoque tu nombre, quien se despierte para asirse a ti.Pues encubriste tu rostro de nosotros, y nos dejaste a merced de nuestras culpas.
7 Pues bien, Yahveh, tú eres nuestro Padre.Nosotros la arcilla, y tú nues…

Isaías 59 - 60

1 Mirad, no es demasiado corta la mano de Yahveh para salvar, ni es duro su oído para oír,
2 sino que vuestras faltas os separaron a vosotros de vuestro Dios, y vuestros pecados le hicieron esconder su rostro de vosotros para no oír.
3 Porque vuestras manos están manchadas de sangre y vuestros dedos de culpa, vuestros labios hablan falsedad y vuestra lengua habla perfidia.
4 No hay quien clame con justicia ni quien juzgue con lealtad.Se confían en la nada y hablan falsedad, conciben malicia y dan a luz iniquidad.
5 Hacen que rompan su cascarón las víboras y tejen telas de araña; el que come de sus huevos muere, y si son aplastados sale una víbora.
6 Sus hilos no sirven para vestido ni con sus tejidos se pueden cubrir.Sus obras son obras inicuas y acciones violentas hay en sus manos.
7 Sus pies corren al mal y se apresuran a verter sangre inocente.Sus proyectos son proyectos inicuos, destrucción y quebranto en sus caminos.
8 Camino de paz no conocen, y derecho no …

Cuales serán mis sueños (Padre Moisés Lárraga)

Celinés - Canto para Ti

Parábola del hijo pródigo (Lucas 15, 1-3.11-32)

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Entonces les dijo esta parábola. Dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y …

Salmo 63

Manuel Rodriguez Diaz contacto

¿Por qué la simpatía por el aborto?

El fenómeno es demasiado grande ? y creciente-, para no reflexionarlo y revertirlo. El apoyo, la simpatía por el aborto, cada vez mayores en el mundo, tienen sin duda casuales muy decisivas, y una crucial es la enorme campaña a su favor, con muchas formas, medios y orígenes. La cultura de muerte gana terreno.

Son muchas las organizaciones, incluyendo de las Naciones Unidas, y muchas también las personalidades que solicitan la aprobación ciudadana y la gubernamental al aborto; y lo grave es que parecen convencer a un número creciente de personas sobre la necesidad (sí, necesidad) de facilitar y proteger legalmente el aborto provocado. Son los difusores de dicha cultura de la muerte.

Por muchas razones, que sobrepasan el tema particular del aborto, hay una enorme presión político-social contra instituciones y valores trascendentales, esos que la sociedad ha descubierto por siglos, como son la familia, el matrimonio y el derecho a la vida del nonato. También destaca su lucha en contra de…

Deuteronomio 8, 2-3

Moisés habló al pueblo, diciendo:
el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto; para afligirte, para ponerte a prueba y conocer tus intenciones: si guardas sus preceptos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan, sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con dragones y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres.»

Padre J.A Fortea (Sermón)