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Mostrando entradas de julio, 2013

Escuchan tus palabras, pero no hay quien las cumpla (Ezequiel 33, 30-33)

En cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti a la vera de los muros y a las puertas de las casas. Se dicen unos a otros: «Vamos a escuchar qué palabra viene de parte de Yahveh.»
Y vienen a ti en masa, y mi pueblo se sienta delante de ti; escuchan tus palabras, pero no las ponen en práctica. Porque hacen amores con su boca, pero su corazón sólo anda buscando su interés.
Tú eres para ellos como una canción de amor, graciosamente cantada, con acompañamiento de buena música. Escuchan tus palabras, pero no hay quien las cumpla.
Mas cuando todo esto llegue - y he aquí que ya llega -, sabrán que había un profeta en medio de ellos.

Santa María Magdalena

María: "Preferida de Dios"
Magdalena: Se deriva de Magdala, población situada sobre la orilla occidental del mar de Galilea, al norte de la ciudad de Tiberíades, o de expresión del Talmud que significa "rizar pelo de mujer", en referencia a las adúlteras.

«La historia de María de Magdala recuerda a todos una verdad fundamental: discípulo de Cristo es quien, en la experiencia de la debilidad humana, ha tenido la humildad de pedirle ayuda, ha sido curado por él, y le ha seguido de cerca, convirtiéndose en testigo de la potencia de su amor misericordioso, que es más fuerte que el pecado y la muerte». -Benedicto XVI, 23 Julio, 2006
La historia de María Magdalena es una de las más conmovedoras del Evangelio y también de las más enigmáticas. Se debate si la mujer que relatan varios pasajes del Evangelio es una o tres mujeres: 1- La pecadora que unge los pies del Señor. (Lc., VII, 37-50).
2- María Magdalena, la posesa liberada por Jesús, que se integró a las mujere…

Juan Pablo II - Oración a la Santísima Trinidad

1. Bendito seas, Padre, que en tu infinito amor nos has dado a tu Unigénito Hijo, hecho carne por obra del Espíritu Santo en el seno purismo de la Virgen María, y nacido en Belén hace ahora dos mil años.
Él se ha hecho nuestro compañero de viaje y ha dado nuevo significado a la historia, que es un camino hecho juntos, en el trabajo y en el sufrimiento, en la fidelidad y en el amor, hacia aquellos cielos nuevos y hacia aquella tierra nueva, en la que Tú, vencida la muerte, serás todo en todos.
¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!
2. Haz, Padre, que por tu gracia el Año jubilar sea un tiempo de conversión profunda y de alegre retorno a Ti; concédenos que sea un tiempo de reconciliación entre los hombres y de redescubierta concordia entre las naciones; tiempo en el que las lanzas se truequen en hoces, y al fragor de las armas sucedan cantos de paz. Concédenos, Padre, vivir el Año jubilar dóciles a la voz del Espíritu, fieles en el seguimiento de Cristo, asiduo…

No juzgues (Mt 7, 1-2) - Hna. Glenda

“Nosotros miramos las apariencias,
pero Dios ve el corazón”.

¿Y tú qué sabes? ¿Qué sabes de mi silencio?
¿Dime qué sabes? ¿Qué sabes de mis secretos?
¿Qué descubres de mi mirada?
¿Qué intuyes de mis palabras? ¿Dime qué sabes?

¿Y tú qué sabes? ¿Qué conoces de mi alegría?
¿Dime qué sabes? ¿Qué sabes de mi melancolía?
¿Qué conoces de mi poesía?
¿Qué intuyes de mi melodía?

Tú no sabes nada… no sabes nada… no sabes nada
Entonces por qué me juzgas si no sabes nada.

¿Y yo qué sé?, ¿qué sé yo de tu silencio?
Yo no sé nada, no sé nada de tus secretos,
no sé nada de tu poesía ¿qué sé yo de tu melancolía?
Yo tampoco se nada, yo no se nada.

Entonces ¿por qué te juzgo? si yo no sé nada
no sabemos nada, entonces por qué nos juzgamos
si no sabemos nada    

No juzgues
Hermana Glenda
Album : A solas con Dios

Una visita al Santísimo

Le propongo un ejercicio sencillo:
1- Abra la Biblia en el Nuevo Testamento, y lea algo de lo que dice y hace Jesús entre los discípulos y la gente.
2- Después de leer algo de Jesús entre los discípulos y la gente, piense en el sagrario. El sagrario es el lugar más importante de las capillas y los templos católicos, porque ahí se reservaron las hostias consagradas en la santa misa, y por lo tanto, allí en el sagrario está Jesucristo, presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en la Eucaristía. Es el misterio de nuestra fe...
3- Física o espiritualmente delante del sagrario piense: ‘Ese Jesús que aparece en el Evangelio, que nació de María Virgen, que murió por el perdón de los pecados, resucitó al tercer día y subió al cielo a prepararnos un lugar; ese Jesús del evangelio es el mismo Jesús del sagrario que hoy me ofrece su Amor generoso, desmedido. Acepto el amor de Jesús, me cura del mal y me llena de la fuerza de la vida. El Amor del Hijo de Dios me cambia el corazón, me dice lo que…

No se han ido del todo

Manuel Rodiguez Hermoso
15/02/1928 - 17/07/2006
A siete años de su partida













No se han ido del todo - Martín Valverde

La Virgen del Carmen ...y el escapulario

El 16 de Julio recordamos a Nuestra Señora del Carmen. Los carmelitas tienen, entre otros, el mérito de haber llevado esta advocación mariana a todos los estratos del pueblo cristiano. En el siglo XII algunos eremitas se retiraron al Monte Carmelo, con San Simón Stock.
La Virgen Santísima prometió a este santo un auxilio especial en la hora de la muerte a los miembros de la orden carmelitana y a cuantos participaran de su patrocinio llevando su santo escapulario.
Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.
La estrella del Mar y los Carmelitas.

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Vi…

Hágase

Hágase. Y la Palabra se hizo carne en la tierra de María.
Hágase. Y el mundo dejó espacio al rostro de Dios plasmado en una mujer.
Hágase. Y, en María, lo femenino se convirtió en lugar de encuentro, de anuncio de Dios en el mundo. Y apareció en todo su esplendor la acogida y la entrega, la sensibilidad para captar el misterio de Dios, la ternura hacia todo lo que está vivo pero necesita madurar.
Hágase. Y María entabló un diálogo íntimo con la palabra, la guardó en el corazón; gracias a María la fe echó raíces profundas en la condición humana. 
Palabra de la Iglesia: 
"María ha pronunciado este fiat por medio de la fe. Por medio de la fe se confió a Dios sin reservas y se consagró totalmente a sí misma, cual esclava del señor, a la persona y a la obra de su Hijo. Y este Hijo... lo ha concebido en la mente antes que en el seno: precisamente por medio de la fe" (RM, 13).
Fuente: mariologia.org

Oración de San Bernardo

Salve Reina de misericordia, Señora del mundo, Reina del cielo, Virgen de las vírgenes, Sancta Sánctorum, luz de los ciegos, gloria de los justos, perdón de los pecadores, reparación de los desesperados, fortaleza de los lánguidos, salud del orbe, espejo de toda pureza. Haga tu piedad que el mundo conozca y experimente aquella gracia que tú hallaste ante el Señor, obteniendo con tus santos ruegos perdón para los pecadores, medicina para los enfermos, fortaleza para los pusilánimes, consuelo para los afligidos, auxilio para los que peligran.
Por ti tengamos acceso fácil a tu Hijo, oh bendita y llena de gracia, madre de la vida y de nuestra salud, para que por ti nos reciba el que por ti se nos dio. Excuse ante tus ojos tu pureza las culpas de nuestra naturaleza corrompida: obténganos tu humildad tan grata a Dios el perdón de nuestra vanidad. Encubra tu inagotable caridad la muchedumbre de nuestros pecados: y tu gloriosa fecundidad nos conceda abundancia de merecimientos. Oh Señora nuestr…

No sigas dudando (Juan 20,24-29)

Lectura del santo Evangelio según san Juan Gloria a ti, Señor

Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”. Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano; métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”.
Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.