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Unidos a Cristo



Unidos a Cristo no estamos nunca solos. Unidos a Él, que es el camino, avanzamos seguros porque nos invita a ir tras Él, nos da la gracia de anhelar seguirle, nos impulsa a seguir adelante, nos lleva de la mano y así se hace guía, compañero, sendero y destino.

Unidos a Cristo vemos a aquellos que nos aman como un testimonio del amor que el Padre nos envía en el Hijo.  Vemos a aquellos que nos odian, o más bien, que no nos quieren, como hermanos nuestros que sufren el dolor de los rencores almacenados en el corazón y unidos a Él pedimos, para ellos y nosotros, la paz de Su perdón.

Unidos a Cristo esperamos con alegría y vemos más allá de la temporal tristeza. Cambiamos por dentro más allá de la apariencia. Anclamos la barca de la FE que con Su amor resiste todas las tormentas.

Unidos a Cristo el trabajo se hace servicio y el servicio se hace alegría… y la alegría del servicio se hace motivo de vida.

Manuel Rodriguez Diaz