Puedes avanzar, avanzar en círculos; pero avanzar en círculos no es avanzar. Puedes dar vueltas y más vueltas para no llegar a ningún lado, para no escuchar lo que grita el corazón; y el corazón sabe y grita que hay un vacío que no se llena, una sed que no se apaga. Ese vacío nada en el mundo lo llenará, y esa sed, toda el agua del mundo tan sólo podrá calmarla por momentos. La sed de Dios sólo la apagará Dios , el vacío de Dios, sólo lo llenará Dios.
"Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva." Juan 4,10