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El Señor no está lejos de sus fieles


El Señor no está lejos de sus fieles, dice el Salmo 33, pero ¿qué tan cerca está? o, ¿qué tan lejos estoy de Él?.

Dios está a la distancia de un vaso de agua que des a uno que tenga sed; sea amigo, enemigo o un completo extraño.
Está tan cerca como diez segundos aguantando la respiración, para no responderle a alguien de mala manera, porque estás de mal humor.

Dios está a la distancia de Padrenuestro u otra oración, en cualquier momento y en cualquier lugar.
Está tan cerca como el esfuerzo que haga para no hablar mal de alguien; y para evitar que otro lo haga.

Dios está a la distancia de una mano que le brindes a aquel que desfallece por el peso de su carga.
Está tan cerca como un Gracias, un Dios le pague, para responderle a quien te ayuda y te hace un favor.

Dios está a la distancia de un abrazo, una llamada, un gesto solidario para quien ha visto partir a un ser querido. 
Está tan cerca como tú quieras, mientras más consideres a todos como a hermanos, más cerca está Dios de ti.

El Señor no está lejos de sus fieles. Está a la distancia de un Amén.


Manuel Rodriguez Diaz



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