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La muerte no es el final del camino

La muerte no es el final
Cesáreo Gabaráin.


 Tú nos dijiste que la muerte
    no es el final del camino,
    que aunque morimos no somos
    carne de un ciego destino.
    Tú nos hiciste, tuyos somos.
    Nuestro destino es vivir
    siendo felices contigo,
    sin padecer ni morir.

    Cuando la pena nos alcanza
    por un hermano perdido,
    cuando el adiós dolorido
    busca en la fe su esperanza,
    en tu palabra confiamos,
    con la certeza que tú
    ya le has devuelto la vida,
    ya le has llevado a la luz.

    Cuando, Señor, resucitaste,
    todos vencimos contigo.
    Nos regalaste la vida
    como en Betania al amigo.
    Si caminamos a tu lado,
    no va a faltarnos tu amor,
    porque, muriendo, vivimos
    vida más clara y mejor.