20 de mayo de 2011

Proverbios 27, 1-9

27:1 No te jactes del día de mañana;
Porque no sabes qué dará de sí el día.
27:2 Alábete el extraño, y no tu propia boca;
El ajeno, y no los labios tuyos.
27:3 Pesada es la piedra, y la arena pesa;
Mas la ira del necio es más pesada que ambas.
27:4 Cruel es la ira, e impetuoso el furor;
Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?
27:5 Mejor es reprensión manifiesta
Que amor oculto.
27:6 Fieles son las heridas del que ama;
Pero importunos los besos del que aborrece.
27:7 El hombre saciado desprecia el panal de miel;
Pero al hambriento todo lo amargo es dulce.
27:8 Cual ave que se va de su nido,
Tal es el hombre que se va de su lugar.
27:9 El ungüento y el perfume alegran el corazón,
Y el cordial consejo del amigo, al hombre.