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Tobías 1.2

1 Historia de Tobit, hijo de Tobiel, hijo de Ananiel, hijo de Aduel, hijo de Gabael, del linaje de Asiel, de la tribu de Neftalí, 2 que en tiempo de Salmanasar, rey de Asiria, fue deportado de Tibé, que queda al sur de Cadés de Neftalí, en la Galilea superior, por encima de Jasor, detrás del camino del oeste y al norte de Sefat. 3 Yo, Tobit, he andado por caminos de verdad y en justicia todos los días de mi vida y he repartido muchas limosmas entre mis hermanos y compatriotas, deportados conmigo a Nínive, al país de los asirios. 4 Siendo yo joven todavía y estando en mi país, en la tierra de Israel, toda la tribu de mi padre Neftalí se apartó de la casa de David y de Jerusalén, la ciudad elegida entre todas las tribus de Israel para ofrecer allí sacrificios y en la que había sido edificado y consagrado, para todas las generaciones venideras, el Templo de la Morada del Altísimo. 5 Todos mis hermanos y la casa de mi padre Neftalí ofrecían sacrificios al becerro que...

Oremos al señor (Por las personas maltratadas)

Oremos al señor por esas personas que han sido abusadas, maltratadas  psicológicamente durante toda su vida Por esas personas que llegan a la edad adulta con profundas  heridas que les han hecho tanto daño, que no pueden  distinguir entre la sanación y el auto engaño Oremos al Señor al señor por ellas; porque les han robado  la adolescencia, les han robado la juventud y no saben lo  que es relacionarse con los demás de una forma saludable;  Oremos al Señor por ellas, porque sufren y no saben que hacer Por esas personas que se someten a  dejarse llevar en círculos enfermizos, porque no conocen  otra forma de vivir... Oremos al señor para que conozcan Su infinito Amor Oremos al señor para que levanten la mirada y encuentren Su Luz Oremos al señor para que sanen sus corazones y sientan Su Paz Por aquellas personas que han sido abusadas, maltratadas  psicológicamente durante toda su vida, te pedimos  Señor,  que e...

II Macabeos 15

1 Supo Nicanor que los hombres de Judas se hallaban en la región de Samaría y decidió atacarlos sin riesgo en el día del descanso. 2 Los judíos, que le acompañaban a la fuerza, le dijeron: "No mates así de modo tan salvaje y bárbaro; respeta y honra más bien el día que con preferencia ha sido santificado por Aquél que todo lo ve." 3 Aquel hombre tres veces malvado preguntó si en el cielo había un Soberano que hubiera prescrito celebrar el día del sábado. 4 Ellos le replicaron: "Es el mismo Señor que vive como Soberano en el cielo el que mandó observar el día séptimo." 5 Entonces el otro dijo: "También yo soy soberano en la tierra: el que ordena tomar las armas y prestar servicio al rey." Sin embargo no pudo realizar su malvado designio. 6 Nicanor, jactándose con altivez, deliberaba erigir un trofeo común con los despojos de los hombres de Judas. 7 Macabeo, por su parte, mantenía incesantemente su confianza, con la entera esperanza de recibir ayuda d...

II Macabeos 14

1 Después de tres años de intervalo, los hombres de Judas supieron que Demetrio, hijo de Seleuco, había atracado en el puerto de Trípoli con un fuerte ejército y una flota, 2 y que se había apoderado de la región, después de haber dado muerte a Antíoco y a su tutor Lisias. 3 Un tal Alcimo, que antes había sido sumo sacerdote, pero que se había contaminado voluntariamente en tiempo de la rebelión, pensando que de ninguna forma había para él salvación ni acceso posible al altar sagrado, 4 fue al encuentro del rey Demetrio, hacia el año 151, y le ofreció una corona de oro, una palma, y además, los rituales ramos de olivo del Templo. Y por aquel día no hizo más. 5 Pero encontró una ocasión propicia para su demencia, al ser llamado por Demetrio a consejo y al ser preguntado sobre las disposiciones y designios de los judíos. 6 Respondió: "Los judíos llamados asideos, encabezados por Judas Macabeo, fomentan guerras y rebeliones, para no dejar que el reino viva en paz. ...

El Progreso del Peregrino

II Macabeos 13

1 El año 149, los hombres de Judas se enteraron de que Antíoco Eupátor marchaba sobre Judea con numerosas tropas, 2 y que con él venía Lisias, su tutor y encargado de los negocios, cada uno con un ejército griego de 110.000 infantes, 5.300 jinetes, veintidós elefantes y trescientos carros armados de hoces. 3 También Menelao se unió a ellos e incitaba muy taimadamente a Antíoco, no por salvar a su patria, sino con la idea de establecerse en el poder. 4 Pero el Rey de reyes excitó la cólera de Antíoco contra aquel malvado; Lisias demostró al rey que aquel hombre era el causante de todos los males, y Antíoco ordenó conducirle a Berea y darle allí muerte, según las costumbres del lugar. 5 Hay en aquel lugar una torre de cincuenta codos, llena de ceniza, provista de un dispositivo giratorio, en pendiente por todos los lados hacia la ceniza. 6 Al reo de robo sacríleg o al que ha perpetrado algún otro crimen horrendo, lo suben allí y lo precipitan para su perdición. 7 Y sucedió que co...

II Macabeos 12

1 Una vez terminados estos tratados, Lisias se volvió junto al rey, mientras los judíos se entregaban a las labores del campo. 2 Pero algunos de los estrategas en plaza, Timoteo y Apolonio, hijo de Genneo, y también Jerónimo y Demofón, además de Nicanor, el Chipriarca, no les dejaban vivir en paz ni disfrutar de sosiego. 3 Los habitantes de Joppe, por su parte, perpetraron la enorme impiedad que sigue: invitaron a los judíos que vivían con ellos, a subir con mujeres y niños a las embarcaciones que habían preparado, como si no guardaran contra ellos ninguna enemistad. 4 Conforme a la común decisión de la ciudad, aceptaron los judíos, por mostrar sus deseos de vivir en paz y que no tenían el menor recelo; pero, cuando se hallaban en alta mar, los echaron al fondo, en número no inferior a doscientos. 5 Cuando Judas se enteró de la crueldad cometida con sus compatriotas, se lo anunció a sus hombres; 6 y después de invocar a Dios, el justo juez, se puso en camino contra los asesinos ...

Eclesiastés 2

1 Hablé en mi corazón: ¡Adelante! ¡Voy a probarte en el placer; disfruta del bienestar! Pero vi que también esto es vanidad. 2 A la risa la llamé: ¡Locura!; y del placer dije: ¿Para qué vale? 3 Traté de regalar mi cuerpo con el vino, mientras guardaba mi corazón en la sabiduría, y entregarme a la necedad hasta ver en qué consistía la felicidad de los humanos, lo que hacen bajo el cielo durante los contados días de su vida. 4 Emprendí mis grandes obras; me construí palacios, me planté viñas; 5 me hice huertos y jardines, y los planté de toda clase de árboles frutales. 6 Me construí albercas con aguas para regar la frondosa plantación. 7 Tuve siervos y esclavas: poseí servidumbre, así como ganados, vacas y ovejas, en mayor cantidad que ninguno de mis predecesores en Jerusalén. 8 Atesoré también plata y oro, tributos de reyes y de provincias. Me procuré cantores y cantoras, toda clase de lujos humanos, coperos y reposteros. 9 Seguí engrandeciéndome más que cualquiera de mis predec...

Himno JMJ Madrid 2011 (Versión Pop)